
La Navidad se palpa en el aire, en las caras y en las calles, por eso se abren paso más facilmente las pequeñas pero buenas noticias que parten del íntimo reducto de los sentimientos. Por ejemplo... los últimos informes señalan que, por la crisis, los españoles han decidido recortar todos los capítulos de sus gastos ¡excepto uno! ¡el de los regalos! y se gastarán en ellos un 16 % más que el año pasado. Está claro que ante estas fiestas de hondo calado espiritual todo el mundo está dispuesto a sacar a flote su buen corazón. Son días para el amor, la renovación y la novedad. ¡Feliz Navidad!