
Se acercan las fiestas y la moda se vuelve deslumbrante. El brillo rotundo de las lentejuelas y los metalizados junto al más discreto del satén, marcan las tendencias. Los vestidos se apuntan a los nuevos volúmenes, a la mezcla de tejidos, a la magia de los frunces y los drapeados. El color negro, rey del invierno, se ilumina con ramalazos de color y deja un margen para el vitalismo del rojo y de los tonos morados, verdes y azules. La moda española nos muestra su cara más festiva para unos días únicos.